HECHOS
Divorcio anunciado parece ser el nuevo capítulo de la historia real que escriben los protagonistas de la cadena algodón, textil y confecciones, luego de la última medida dada por el Ministerio de Agricultura que cierra hasta nuevo aviso las puertas del país al hilado de la India, por aparentes problemas sanitarios. Los algodoneros han hecho fuerza común con los hilanderos para apoyar esa decisión. En tanto, un gran número de textileros y confeccionistas (en especial los de Gamarra) están sumamente molestos porque consideran sospechosa la medida. Hablan de proteccionismo.
Para Pedro Gamio, presidente de la Sociedad Peruana de Exportadores de Prendas de Vestir, este proteccionismo encubierto ha llevado a que los hilanderos al día siguiente de la medida suban sus precios. “Los importadores de hilados son más bien los que especulan con los precios”, enfatiza. La versión del negado aumento también es ratificada por José Ignacio Llosa, gerente general de Creditex, empresa que tiene el 7% de la producción nacional de hilados. Y la discusión podría extenderse a muchos párrafos más. Existe un gran inventario de hilados en ese país, debido a marchas y contramarchas del Gobierno Indio en el último año al restringir sus exportaciones del mencionado producto y de su fibra de algodón. Diógenes Alva, presidente de la Coordinadora de Empresarios de Gamarra, afirma que para competir con los productos chinos necesitan del hilado barato, así que para ellos es bueno que sigan bajando los precios mundiales. Sobre si esto puede desaparecer al resto de la cadena, afirma que ellos no están integrados porque no tienen acceso a los hilados nacionales, pues son vendidos a los grandes exportadores. Respecto de la misma pregunta, Michael Woodman, gerente general de Textil del Pacífico, responde que la producción local de algodón no ha logrado mejorar su rendimiento por una serie de problemas, lo que hace que el producto final sea caro frente a la competencia. Por lo pronto, la SNI está estudiando cuál es el mejor camino para cortar esta competencia desleal, que podría ser una nueva solicitud de salvaguardias o una medida antidumping.
ANÁLISIS:
Debido a unos problemas sanitarios que hubo con el país de la India, el Ministerio de Agricultura cierra las puertas al mismo, causando problemas a los confeccionistas y otras cadenas, trayendo como consecuencia la molestia de algodoneros los cuales han unido fuerza con los hilanderos, esto se pudo notar en escala en Gamarra. Debido a un manto de corrupción o manejo oculto para el subsidio de sus productos que en tal magnitud sus productos logren costar igual que su materia prima los hilanderos al día siguiente del impedimento a los mercados hilanderos de la India suban sus precios, acarreando que no solo afecten a los grandes confeccionistas sino a pequeños empresarios de Gamarra. Debido a que el Gobierno Indio restringe sus exportaciones de sus productos, existen muchos inventarios de hilados en ese país. Por otra parte para el presidente empresario en Gamarra es una ventaja propio para ellos el precio bajo de los hilos para de esta manera poder competir con los precios bajos de China.
Aunque no haya un rendimiento en el mejoramiento del rendimiento del producto peruano se afirma que el 70% de esta prima se importa a EE.UU. También se puede ver que los más perjudicados en la cadena de algodón, textil y confecciones fueron los algodoneros.
CONCLUSIÓN
Por tener una gran variedad y apoyo del gobierno en India, los precios en éstos resultan ser cómodos, y rentables para la exportación.
RECOMENDACIÓN
Necesitamos un apoyo por parte del gobierno, y ampliar este sector algodonero en el país para poder exportar sin ningún problema a otros países, ya contamos con los ambientes y terrenos, ahora solo falta decisión y una buena estrategia para el mejoramiento.
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