Lima 3/11/2011
HECHOS
Carlos Gallegos, uno de los principales proveedores de mobiliario para peluquerías, no tiene un segundo de paz. Durante la entrevista, cerró un contrato, dio decenas de instrucciones a los operarios del local que estaba implementando y solucionó un pequeño accidente. “La semana pasada tenía 33 contratos para noviembre, pero ya llevo 44 y siguen llegando”, comenta el gerente general de Sol Spa Equipment, que este año amoblará 360 peluquerías solo en Lima. De acuerdo con Mapcity- Peru.com, existen unos 8.500 centros de belleza formales en Lima, concentrados en distritos como San Juan de Lurigancho, Santiago de Surco y San Martín de Porres. “El 50% está ubicado en zonas del segmento socioeconómico D, pero también vemos una masificación de las cadenas grandes, que apuntan a distritos poco saturados”, dice Cristián Araneda, su country manager. Las empresas del sector calculan que, solo este año, se habrían abierto entre 700 y 1.000 peluquerías formales en Lima. Víctor Hugo Montalvo, presidente del directorio de Montalvo Group, señala que el número de salones crece un 10% al año. Por su parte, Ava Alencastre, jefa del Centro de Servicio Empresarial Empretec- IPAE-Perú, detalla que las cadenas solo representan entre el 3% y 5% del mercado total, pero que esa proporción irá cambiando si mantienen el ritmo actual de aperturas. En la lucha entre las cadenas de peluquerías, la especialización está cobrando un papel protagónico. Specchi incorporará en dos de sus tres aperturas una clínica de rejuvenecimiento, Corporal Age, en la que viene trabajando hace tres años. “Estamos trayendo las últimas técnicas médicas del mundo porque vemos que la gente ya no solo quiere verse bien, sino estar bien, así que ofreceremos un servicio integral que empieza por la nutrición”, adelanta Sampietro. Por su parte, el nuevo local de Amarige en San Isidro incluye un spa para parejas. “También hemos separado un espacio grande para atender exclusivamente a hombres, que implementaremos a partir del próximo año”, comenta la gerenta Ethel Pozo.
ANÁLISIS
Debido a la gran demanda (de amoblar a centros de belleza) que tiene Carlos Gallegos está repleto de contratos, por ser uno de los principales proveedores de centros de peluquerías, que incluso ha superado sus expectativas que tenía en el mes de noviembre y que logrará mucho más este año solo en Lima. También según instituciones existes muchos (8,500) centros de belleza en la ciudad de lima en sectores como San Juan de Lurigancho, Surco, San Martin de Porres y entre otros, y de las cuales la mitad está ubicada en el sector socioeconómico D; así como también en los distritos poco saturados; y que además este año hubo un incremento en la aperturación de más centros de peluquerías que están entre 700 y 1,000 las cuales son formales, de las cuales cuantificando es de un 10% al año. Por otra parte económica, debido a la mayor demanda y al crecimiento que se está dando paulatinamente hay una incorporación de más empresas y marcas al mercado, generando una mayor cantidad de ofertantes y por ende al precio bajo; pero debido a la preferencia de la población de la calidad sobre el precio, hace que las marcas sólidas y fuertes se consoliden y sigan creciendo; conllevando a que se esté viviendo a lo que sucedió en España hace décadas que la profesionalización del sector haga que las cadenas empiezan a desplazar a los pequeños salones ya que estos últimos no tienen acceso a equipamientos de la nueva generación, tampoco pueden apoyarse en una marca y por factores de descuido de higiene, entre otros, así como también la buena base para la inversión que tiene que contar cada emprendedor, la cual lo mínimo es de 15 mil dólares, la cual ya no es una opción para ninguno, sino una exigencia del mercado.
CONCLUSION
Mientras mayor sea el poder de adquisición para la apertura de un local así como la buena higiene y presentación que se brinde, tendrá la opción de lograr un puesto calificado y un buen comercializante ante las grandes cadenas que cuenta Lima.
RECOMENDACIÓN
Ser buenos estratégicos y contar con un buen capital, para de esta manera invertir en un negocio que sí traerá más adelante ganancias, pero teniendo en cuenta la higiene y la buena presentación que cuente un centro peluquero.